Author Archives: Takaaki KJ

¨Zona turística: Recorrido múltiple¨ en Bliss on Bliss Art Projects and Topaz Arts

April 11-22, 2021
Bliss on Bliss Art Projects
Topaz Arts

Andrea Ortiz, Ann Kroon, Iván Herrera, Takaaki KJ
Curated by: Takaaki KJ
Co-curated by: Ged Merino
Graphic design: Andrea Ortiz

Zona Turistica-Recorrido Multiple:

Bogota is a city of which few people talk about. Despite its economic and political importance as the capital city of Colombia, with the population of over seven million people, except for a few central districts frequented by tourists, such as La Candelaria, Chapinero and Zona T, the rest of the city remains largely anonymous with very few geographic landmarks.  

Bogotá’s residents often complain about rather than appraise the city, most commonly in regards to its cold and cloudy weather, relatively high crime rate, and above all unreliable and chaotic transit system. Now that the proposal for the construction of a new Metro System set forth almost 40 years ago appears to be a daydream, the solution for many is simply to stay in their own neighborhood when it comes to satisfying their daily needs.

Due to this inconvenient situation, based on my living experience, for many bogotanos, the large part of the city’s areas are the realms of the other, since one hardly finds it reasonable taking his/her time to visit places, many of them are so-called barrios populares (popular
neighborhoods) where there mostly are monotonous, often standardized landscapes filled with brick houses, mechanical shops, factories, grocery stores etc., which are virtually indistinguishable.

The current exhibition Zona Turística-Recorrido Múltiple shows the selected works of four photographers based in Bogotá, who have sought to highlight the city’s yet unnamed legacies by exploring the aforementioned anonymous streets or neighborhoods in the city. As if religious pilgrims who untiringly walk a long distance to fulfill their ¨holy¨ objectives, these artists’ practices are based on the conviction that photography is a tool not only to document a place’s topography, but also transform and reinvent it.

Their works all attest the individual photographer’s bodily insertion into Bogotá’s urban environment, which have created numerous unexpected entry points to walk into, as well as new routes to move around within the city’s cartography, critically blurring the conventional division between everyday life, travel and ethnographic fieldwork.

Zona Turística show us an insightful new approach to photography taken as a tool to transform our experience of the place and deepen our understanding of anonymous collective legacies in our immediate everyday environment.

Takaaki KJ
Curator

HETERODOXIAS: EXPOSICIÓN INDIVIDUAL DE IVAN NAVARRO

¿Por qué Dios permite la pedofilia, el racismo, la xenofobia, la pobreza, el desplazamiento, el hambre, la enfermedad, la esclavitud, la homofobia, la misoginia, el secuestro, la tortura, el asesinato, la corrupción? ¿no está en su naturaleza la compasión? ¿acaso sólo nos queda perdonar? Algunos de estos cuestionamientos persisten en la mente de un creyente o de alguno que dejo de serlo por falta de respuestas.

Iván Navarro

Heterodoxias

La obra gráfica de Iván Navarro a partir del dibujo aborda críticamente diferentes aspectos de la vida política, social e institucional en Colombia que ha generado polémica. La presente exposición está compuesta por una serie de piezas de dibujo y texto que, a través de una serie de citas bíblicas y representación de algunos personajes controversiales, cuestiona ciertas bases de la ideología de la iglesia católica; según el artista dicha ideología históricamente ha restringido el pensamiento común a la par de perpetuar diversas actitudes negativas conservadoras tales como el machismo y el racismo.

De manera inmediata la muestra abre un espacio discursivo que nos conduce a una reflexión sobre la diversidad de miradas hacia la religiosidad en Colombia. Es posible que la muestra se pueda entender a la luz del reconocido estudio sobre la religión como un sistema cultural, realizado por el antropólogo estadounidense Clifford Geertz (1926-2006). A partir de su emblemática teoría de la antropología interpretativa, Geertz definió el sistema cultural como una red de elementos simbólicos que dan sentido a la realidad colectiva, observada desde el punto de vista de quienes habitan en un determinado territorio cultural.

Geertz señala que, una religión se debe estudiar no solo como un mapa ilustrativo que nos facilita comprender el origen y el estado actual de la realidad mundana, sino también como un factor que, al igual que el poder político, las obligaciones de orden legal etc., es participe en el desarrollo de esa misma realidad que trata de describir, al intervenir el pensamiento y comportamiento de sus creyentes. En este sentido, el proyecto del artista puede verse como una penetrante critica cultural hacia las circunstancias contemporáneas en Colombia, una sociedad en la que, según la opinión de varios, la religión ha perdido su capacidad de responder a preocupaciones sociales más inminentes tales como la desigualad económica y de género, las represiones políticas y la generalizada corrupción en el gobierno.

Quizás, el aspecto más significativo que se puede observar en las prácticas artísticas de Navarro sea el hecho de que, al llevar al extremo su crítica hacia la ideología religiosa, por dejar todo dicho y descubierto, su obra simultáneamente nos deja entrever una contradicción ideológica con la institución del arte a la cual pertenece al presentar un proyecto, en un espacio en el que pueden existir circunstancias similares de exclusión.

El reconocimiento de Navarro sobre tal contradicción se puede percibir a partir de los medios que emplea en su obra, que se basa en la utilización de materiales efímeros; la colección de hojas translucidas de papel mantequilla, recogidas y unidas por fragmentos de cintas; generando una especie de antítesis hacia la celebración de lo permanente y tangible, la práctica predominante que ha permeado el mercado del arte y las instituciones artísticas desde siglos anteriores.

Simultáneamente la colección de las hojas de papel mantequilla metafóricamente se pueden interpretar como una referencia a lo colectivo, como si la obra hablara representando diversas voces desde la comunidad de aquellos que no están de acuerdo con una ideología institucional, cuestionando de esa manera una práctica similar a la religiosa que se da en el campo del arte como es la consagración en este caso de un artista, reconocido como sobresaliente y un respetado referente por encima de los demás, que es una práctica comúnmente predominante en el mundo del arte.

En otras palabras, la propuesta del artista no necesariamente se debe entender como un atentado desde el arte contra una ideología religiosa, sino más bien como esfuerzo personal del artista por explorar e interpretar el estado actual de su territorio cultural de manera más nítida posible, en el cual ha sido inevitable realizar detalladas indagaciones sobre marcos intelectuales considerados vigentes dentro del pensamiento general de la sociedad, tales como la religión, el arte y la política, los cuales a través de sus aparatos institucionales han guiado y regulado nuestro comportamiento cotidiano.

Por último, la crítica de Navarro nos hace recordar el discurso del artista japonés Okamoto Taro (1911-1996) hace más de 50 años, quien hizo un paralelo entre el arte y un acto de magia; según Okamoto, a diferencia del mundo de arte y su discurso enfocado en obras tangibles tales como la pintura y escultura, en el acto de magia priman los fenómenos y efectos que se producen a partir de la acción del mago, dejando muy poco espacio para destacar la importancia de la materialidad de sus parafernalias.

La exposición Heterodoxias nos conduce a un espacio de dialogo y reflexión en el cual desde lo inmaterial, más que una estructura rigurosa, se aborda una discusión que pocas veces se ha realizado de manera constructiva.

Takaaki KJ
Curador

Corrección de estilo:
Diego Cruz

Procesos y paisajes: Exposición individual de Juan Pablo Romero

Inauguración: 11 de febrero 3:00PM
Cra. 26 #50-94
CASADUCUARA 
https://casaducuara.com/

Montaje y museografía: Estey Ducuara
Curaduría: Takaaki KJ
Corrección de estilo: Diego Cruz

PROCESOS Y PAISAJES

En 1955, el artista japonés Shiraga Kazuo (1924-2008), miembro del reconocido colectivo Gutai realizó una acción emblemática nombrada desafiar el lodo, en la cual negoció con una empresa constructora para crear un escenario con un gran charco de lodo húmedo, de material de construcción, frente a Ohara Kaikan en Tokio, donde se llevó a cabo la primera exposición conjunta del colectivo Gutai. Mientras la lluvia se ponía cada vez más fuerte el artista se desnuda y lanza en el lodo, y literalmente lo desafía tratando de dominarlo con un enorme esfuerzo físico y mental, desplazándose con gran dificultad en dicho espacio.

Como otras acciones realizadas por los demás miembros del colectivo, el performance de Shiraga abrió una nueva dimensión en el arte de la posguerra al comprobarnos que el artista como sujeto creador y el material que él interviene, no necesariamente implica una relación armónica, sino también una tensión permanente que rige un proceso de lucha por la dominación difícilmente lograda. Realizado en una época tras una serie de represiones políticas en Japón, a principios de las décadas de la Guerra Fría, la acción de Shiraga causa una sensación nostálgica hacia la época en que el ¨enemigo¨ de nuestras luchas por la libertad aún se percibía de manera tangible.

De alguna manera se puede hacer un paralelo a lo planteado en la acción de Shiraga y el artista colombiano Juan Pablo Romero, quien trabaja en materiales de construcción; sus obras escultóricas apuntan a un cuestionamiento continuo sobre la naturaleza de estos materiales, los cuales son componentes claves de la estructura de la infraestructura urbana, tales como edificios, carreteras y puentes entre otros, y que según el artista son elementos que producen un sistema rígido que marca el límite entre el recinto natural y el entorno habitado por el ser humano.

Como Shiraga, Romero está consciente de la dualidad en la subjetividad artística en relación con los materiales, pues mientras el artista es el sujeto que otorga la forma al material a la hora de plasmar su obra, dentro del contexto social más amplio, los materiales que trata Romero -cemento, yeso y ladrillo entre otros – son elementos que crean tales estructuras, las cuales a su vez se imponen, y psicológica y físicamente nos limitan y encierran. Dicha consciencia de dualidad se podría comprobar por las superficies crudas y formas espontaneas de dichos materiales en su trabajo, las cuales en su mayoría rechazan toda la referencia metafórica a algún objeto mundano.

Al contemplar las obras de Romero dentro de un espectro geográfico e histórico amplio, en este caso en relación con la acción de Shiraga nos permite reflexionar sobre la posición de un artista frente a su producción artística, y también sobre nuestra cambiante percepción sobre el entorno habitable en general, donde las tecnologías y estrategias de control sobre el ser humano son cada vez más sofisticadas y ocultas. 

En otras palabras, es importante señalar el hecho de que, como algunos sociólogos han aclarado, a diferencia de los tiempos que vivió Shiraga, hoy en día el poder de control difícilmente es perceptible mediante una presencia tangible como el caso de las paredes que marcaban las hostilidades ideológicas – el Muro de Berlín por ejemplo, o represiones militares con tanques de guerra y cohesiones políticas por agentes autoritarios, circunstancias en las que los protestantes aún podían identificar su objetivo de lucha y ¨desafiarlo¨ mediante su propio cuerpo.

Frente al mundo actual que va emergiendo desde un nuevo tipo de realidad en la que las experiencias de encerramiento hacen parte de nuestra vida diaria, aún estamos lejos de identificar estrategias eficaces para vivir dichas medidas de control. En este sentido, es interesante enfocarnos en una de las series más importantes de Romero, es decir, las construcciones de ladrillo que evocan el arquetipo de un ataúd, como espacio reducido con escaso acceso visual hacia el exterior. Estos espacios de encerramiento relacionados al momento de la muerte, a la vez implican, en contraste con el caso de Shiraga, la imposibilidad de acción de lucha debido a la ausencia o impermanencia de nuestro cuerpo mismo, mientras las estructuras de control siguen imponiéndose de manera inquebrantable.

Al contrario de la acción de Shiraga que demuestra su plena confianza en la capacidad humana de resistencia desde lo corporal, las obras de Romero parecen señalar que, si existe alguna acción viable frente a nuevas estructuras de control, dicha lucha quizás deba partir de nuestra capacidad de imaginación o meditación sobre la muerte, es decir, sobre el momento en el cual nosotros mismos definitivamente nos liberamos de nuestra estructura corporal, que difícilmente está libre de una cohesión permanente.

Takaaki KJ,
Curador
(Corrección de estilo: Diego Cruz)

Registros, Layover: Obras de arte en sala de espera + inauguración, Nodo 51

Les presentamos Nodo 51 – Área Cultural, el nuevo circuito de arte de los barrios Galerías, Belalcazar y Alfonso López de la localidad de Teusaquillo en Bogotá. Surge de la alianza entre artistas plásticos y visuales, galerías de arte, espacios de exhibición, colectivos artísticos, músicos, actores y bailarines, que, de forma autónoma, independiente y autogestionada, coordinan un sistema de circulación de arte contemporáneo en el sector abierto a todo el público.
 
El lanzamiento del circuito se realiza con la exposición “Layover: Obras de arte en sala de espera” que inaugura este jueves 3 de diciembre a las 7:00 pm, se presenta simultáneamente en los espacios artísticos CASADUCUARA y Maleza Proyectos y cuya curaduria fue realizada de los curadores Jennys Obando y Takaaki KJ.

Nodo 51 – área cultural está consolidado por alrededor de 25 espacios artísticos, entre galerías, espacios independientes, talleres de artista, salas de teatro, cafés y restaurantes. Debido a la actual contingencia nuestra apertura se realiza sin la participación del total de los espacios que hacen parte de nuestro proyectos, esperamos que este 2021 sea posible participarles de una oferta mas amplia.

¡Les esperamos este jueves 3 de diciembre!
(Texto por Hitzamo Beltrán y Alejandra Tashko)

2019年後期から計画してきたボゴタ随一の商業地区ガレリアス(Galerías)周辺のアートディストリクト化計画NODO51を、12月3日(木曜日)午後7時にオープンいたします。

本来はアートスペース、カフェ、シアター、タンゴ喫茶など25以上の場所や団体を巻き込みオープニングを同時開催する予定でしたが、パンデミックの規制のなか現在まで休止を余儀なくされてきました。

明日12月3日はディストリクトの核となる2つのスペースCASADUCUARA (casaducuara.com)とMALEZA PROYECTOS (Maleza Proyectos) にて、芸大I Love Youプロジェクトの支援を受けて選出したコロンビア在住作家の作品を中心とする»Layover»展を同時開催し、ディストリクトのオープニングとします。

展示作品リスト

わずか2つのスペースでのオープニングとなりますが、この状況下2020年が終わる前に小規模であっても構想を具現化させることを目指します。

LAYOVER: Obras de arte en sala de espera

Sin duda, la pandemia generada por el Covid 19 y sus subsecuentes restriccionesnos han dado una oportunidad para reflexionar sobre diversos temas en torno ala movilidad humana. Debido a una serie de requerimientos de bioseguridad, surgieron varias barreras que restringen la libertad de locomoción de las personas y productos a nivel cotidiano y global, situación que ha afectado de una u otra manera a diversos espacios de la sociedad, dentro de los cuales seencuentra el campo del arte.

En nuestro caso, a la hora de plantear, proyectar y articular un proyecto con perspectiva internacional, la incertidumbre intentaba nublar nuestros esfuerzos,ya que difícilmente se podía predecir el estado de las fronteras internacionales en el futuro cercano, no obstante el trabajo en común y una terca obstinación ha dado lugar a este proyecto que incluye en sus diversas manifestaciones un planteamiento expositivo, cuyo trayecto se puede comparar con un viaje con escalas o trasbordos, interrumpido por una serie de planeaciones, cancelaciones y reprogramaciones, que a lo largo de todo el proceso y experiencia, requiere pensamientos y reacciones flexibles y muchas veces espontáneas.

De esta manera esa aparente percepción de lentitud, en relación con la larga espera al observar que las obras de arte que deberían haber llegado a Tokio, solamente se pudieron reunir en dos espacios expositivos de la ciudad de Bogotá, me hizo recordar un viaje que también me generó dicha sensación de ser muy prolongado mientras residía en Estados Unidos de Norteamérica, en un desplazamiento terrestre, el cual recorrí en autobuses de la compañía Greyhound, con una decena de paradas y trasbordos en diferentes ciudades ypueblos, experiencia que me impresionó por su ritmo totalmente fuera del concepto ordinario de tiempo, en un país en donde se otorga la máxima prioridad a la rapidez y a la eficiencia. Entre estas escalas, existen unas más largas y demoradas en las que los pasajeros deben bajarse del bus en una espera en la sala que puede durar varias horas, en ocasiones hasta el día siguiente, las cuales son conocidas como layover.

Volviendo al proyecto que nos une, el comienzo de este viaje se produjo en el mesde marzo de 2020, cuando lanzamos una convocatoria con el apoyo de la beca interna “I Love You Project”, de la Tokyo University of Arts, con el propósito de realizar una muestra de artistas Bogotanos y Nariñenses en el espacio expositivo de dicha institución universitaria en Tokio, Japón. De esta manera el proyecto asumió los procesos de intercambio entre las escenas de arte contemporáneo entre América Latina y Asia que se habían venido desarrollando desde el año 2018, y tenía como propósito exhibir frente al espectador nipón, obras de artistas colombianos en las que se resaltan los enlaces entre producciones artísticas e investigación en torno a los contextos cotidianos y sociales, y aquellos que plantean experimentaciones creativas, aspectos que se tienden a omitir en los ámbitos pedagógicos y escenas actuales en Japón, donde el arte se concibe en términos en los que prima la creación en lo formal y la técnica, más que en una articulación de un proceso que incluya no solo la técnica, sino además una perspectiva crítica y conceptual.

En la actualidad, debido a las restricciones en el transporte aéreo desde el mes de marzo de 2020, las obras aún se encuentran en Bogotá, en una ciudad desde la cual no han podido partir, lo que se constituye en un aislamiento dentro de la red global de tránsito y transporte debido al cierre de la frontera, situación que se podría comparar con una sala de espera, o un estado pendiente para un siguiente traslado, a pesar de estar registradas junto con un pasaje aéreo para Tokio con fecha abierta, como una especie de limbo o tiempo aletargado.

No obstante los tropiezos, y pequeños dilemas que la situación ha generado, de manera muy interesante se ha concretado esta apertura a una propuesta plural con espíritu participativo, teniendo la gran fortuna y alegría de inaugurar la presente muestra, dentro del marco de nuestro emprendimiento cultural-local que hemos venido concretando desde finales de 2019, que se ha nombrado con mucho cariño “NODO 51 – ÁREA CULTURAL”, un circuito del arte desde la ciudad de Bogotá – Colombia, que busca la articulación y difusión de diversos espaciosde arte, cafés y otros espacios de índole cultural con el fin de participar de la promoción de la cultura y propiciar el intercambio artístico que incluye la activación de la economía del sector de Galerías en la localidad Teusaquillo de la capital del país.

Aunque esta vez, la inauguración se realiza con la participación de dos espacios emblemáticos para este sector, CASADUCUARA y Maleza Proyectos, en vez de 25 tal como fue planeado a principios de 2020 debido a la situación de emergencia sanitaria, esperamos que la inauguración simultanea de la muestra ¨Layover¨entre estos dos espacios en el mismo sector, brinde una nueva expectativa y experiencia acerca de exploraciones urbanas y nuevas inspiraciones en torno a las enlaces que pueden producir los proyectos artísticos en relación con la cotidianidad local.Bienvenidos!

Takaaki KJ
Curador

“Viajar en la noche era ver por la ventana del bus el cielo oscuro o lleno deestrellas, y con él la compañía de árboles corriendo a gran velocidad”
Jennys Obando

El sueño, el escondite, la comida, la memoria, el paradigma, la envoltura, elimpacto, la comparación, el recuerdo, el suponer, el auto reto, el desamor, lamelancolía, lo desconocido, las creencias, lo esperado, el anhelo, lo inesperado,los sentimientos, el asombro, la costumbre.

Quizás estas palabras se vuelvan recurrentes en la mente de quienes están en latransición de ir y venir de un lugar a otro, en medio de afanes, de la escasez detiempo, de largas esperas, de taquillas, de números, de refrescos, de paisajes, debuscar un baño, de asientos, de altibajos, de escenas que se ven en la ventana,del que se queda dormido o del que no duerme, de quien ronca y es desconocido,pero con quien se debe pasar la noche.

Layover reúne obras de artistas colombianos que muestran un procesoinvestigativo en un país que deja mucho que pensar, hablar e interpretar. Cadaobra permite encontrar una de tantas islas de intereses e intenciones de los artistas, pues se habla desde un territorio con una cotidianidad, cultura y costumbres diversas, pero también con condiciones difíciles como la guerra y conella la violencia, los desaparecidos, los cultivos ilícitos, las heridas y secuelas, laincertidumbre dentro de una realidad social común que ha tenido constantementeque seguir adelante. Así, encontramos en esta exposición un conjunto diverso deposiciones artísticas en constante transición, un layover de pausas, caminos y llegadas.

Jennys Obando
Curadora

Créditos
Museografía y Logística: Alejandra Tashko, Hitzamo Beltrán, Estey Ducuara y Yeins Gil
Corrección de estilo: Diego Cruz
Curaduría: Jennys Obando y Takaaki KJ

 

Registros fotográficos: CASAS-CAJAS-CONTENEDORES

CASAS, CAJAS, CONTENEDORES
ESPACIOS EN LOS TIEMPOS DE AISLAMIENTO

En su obra El universo enlatado de 1964, el artista japonés Akasegawa Gempei (1937-2014) encerró el universo. La acción comenzó al comprar una carne de cangrejo enlatada en una tienda y consumirla, luego de vaciar el contenido el artista procedió a despegar la etiqueta del producto para volver a pegarlo, pero por dentro de la lata, y la selló. De esta forma, y desde lo conceptual Akasegawa cumplió su objetivo de encerrar el universo entero. Según el artista, tras varias acciones inspiradas en Cristo (1935-2020) y Jeanne-Claude (1935-2009), de envolver objetos cotidianos, se convenció en que era un proceso sin fin, pues cada vez que forraba algún objeto, le incitaba a desafiarse con cosas más grandes y complejas, la convicción que finalmente le llevó a decidir cubrir todo el universo.

Visto desde el año 2020, en un mundo azotado por el nuevo coronavirus, la obra de Akasegawa – el contenedor de carne de cangrejo  invertido dentro y fuera –, nos parece más inspiradora que nunca. Sin lugar a dudas, la pandemia del COVID-19 y subsecuente confinamiento obligatorio ha alterado nuestra percepción de lo interior y exterior. Durante este aislamiento, en vez de transitar lugares externos, muchos de nosotros nos hemos visto obligados a observar el mundo, así como a conectarnos para socializar, y meditar sobre la existencia de nosotros mismos, siempre desde un lugar considerado como nuestro recinto privado -interior de casa-. Este proceso de observación, nos ha hecho contemplar el mundo externo como si fuera un conjunto de sitios distantes a la casa, surgiendo pensamientos y sentimientos de aquel ¨afuera¨ como objetos de anhelo colectivo que a nivel personal le otorgan significados especiales, lo que indudablemente nos genera imaginarios e inspiraciones, como si se tratara de un espacio sellado del contenedor de Akasegawa.

Teniendo en cuenta las experiencias colectivas a nivel nacional y global durante los últimos meses, esta exposición presenta una serie de trabajos realizados por artistas nacionales, cuyas investigaciones giran alrededor de la creciente inestabilidad en nuestra mirada hacia los espacios de la cotidianidad. Las obras de Javier López y María Venegas, con medios de expresión totalmente distintas, exploran el recinto de otredad, mediante la representación de las fachadas de construcciones precarias, detrás de las cuales terminamos percibiendo un espacio difícil de transitar, prohibido o sencillamente ya no existente.

Durante los días álgidos de la pandemia, se han manifestado diversas reacciones frente a la realidad de encerramiento. Como se muestran en las obras de Alexander Arteaga y Miguel Ángel Falla, una de las consecuencias del confinamiento ha sido un estallido de creatividad mezclado con una inevitable decadencia psicológica. Como podemos observar en su acción de apilar los bloques de carbón de Bairo Martínez, de alguna forma las barreras que nos encierran son límites psicológicos que el ser humano se impone a si mismo, y por lo tanto están sujetos a deconstruirse, pues, como acierta la serie fotográfica de Ovidio González, los espacios del hogar durante la cuarentena fueron sitios que desde el arte se expanden a través de intervenciones creativas.

Además del reconocimiento de nuestra vulnerabilidad, el confinamiento quizás nos haya permitido un momento adecuado para reflexionar sobre los temas en torno a la burbuja mediática, dentro de la cual vivíamos ya encerrados desde mucho antes de la pandemia. En la pieza de Janneth Rubio, se resalta el texto ¨Esta diva no está disponible en tu país¨, lo cual, hace pensar en un mensaje de error que nos rechaza a la hora de intentar descargar un contenido en internet, mensaje que repentinamente nos expulsa de los planos ficticios de comodidad.

Las obras de video de Esteban Gutiérrez y Omar Lebaza Guerrero plantean una crítica frente a dicha burbuja, pero desde una exploración en torno a los paisajes específicos de Colombia, la ciudad de Medellín y los campos del Cauca – en un país en el que muchas veces se concibe al exterior como un lugar agresivo e inseguro, debido en gran parte a una convulsionada experiencia política y social de la segunda mitad del siglo XX.

En Bogotá, a partir del mes de septiembre de 2020, el confinamiento se ha venido disminuyendo paulatinamente. No obstante, junto con la reconfiguración significativa de nuestro entorno físico y social, la experiencia de este aislamiento social, indudablemente dejará una huella permanente en nuestra vivencia, lo cual nos sigue precipitando en reflexionar sobre la fragilidad que yace en nuestro modo de existir, a la hora de visibilizar el universo enlatado en el que habitamos.

Takaaki KJ
Curador

Inauguración:  18 de noviembre 2020 en CASAUCUARA
Cra. 26 #50-94, Bogotá D.C. Colombia

Artistas participantes: Alexander Arteaga, Bairo Martínez, Esteban Gutierrez, Janneth Rubio, Javier López, María Venegas, Miguel Ángel Falla, Omar Lebaza Guerrero, Ovidio González
Museografía: Estey Ducuara
Montaje: Estey Ducuara y Yeins Gil
Curaduría: Takaaki KJ
Corrección de estilo: Diego Eduardo Cruz Prieto

¨Artificios híbridos¨Jorge Magyaroff

¨Artificios híbridos¨ Muestra no.11, ciclo de microexposiciones. CASADUCUARA (Bogotá, Colombia), 20 de noviembre – 4 de diciembre, 2020. Artista: Jorge Magyaroff

ARTIFICIOS HÍBRIDOS
Jorge Magyaroff

En 1965, el artista japonés Shinohara Ushio (1932) copió una obra de Robert Rauschenberg (1925-2008), uno de los dirigentes del movimiento Neodadaísta en Nueva York, titulada como Coca Cola Plan (1958). Dentro del ámbito artístico en el país Nipón de la década del sesenta, época en la que se percibía una fuerte influencia norteamericana; Shinohara, más allá de buscar inspiración en la pieza de Rauschenberg, se atrevió a recrear Coca Cola Plan, de manera más fiel posible a la imagen original de la obra de Rauschenberg. Al crear su obra, Shinohara seguramente estuvo consciente de la particularidad de dicho contexto de producción en el Japón de la posguerra, una nación que acababa de concluir un largo proceso de reconstrucción desde las consecuencias catastróficas de los bombardeos masivos durante la Guerra del Pacifico (1937-1945).

El decenio de los años 1960, tras haber transcurrido dos décadas del fin de la Segunda Guerra Mundial, se caracterizó por ser un periodo en el que las industrias japonesas acababan de superar una grave escasez de materias primas propias de la era de reconstrucción. Es posible que la obra de Shinohara también se pueda entender como la perspectiva de un artista que ya era capaz de producir obras de arte de ¨alta¨ calidad comparable con las de un artista norteamericano, como si se tratara de un paralelo en la producción industrial de autos o de electrodomésticos entre las dos naciones, en un momento histórico en el que su país de origen emergía como una potencia económica en Asia, y dejaba atrás los años en los que la escasez material, afectaba fuertemente la producción tanto en las industrias como en los oficios artísticos.

La creación del artista colombiano Jorge Magyaroff, tiene elementos comunes y parece partir de la misma consciencia acerca del contexto geopolítico, social e histórico que en alguna medida pueden tanto potenciar como restringir las producciones artísticas. Magyaroff posee un gran interés en las prácticas de reciclaje y bricolaje, como una costumbre bastante arraigada en la sociedad Colombiana que de hecho se remonta a siglos atrás. En éste país en gran parte por la creatividad y en parte por una necesidad económica, en muchos hogares se realiza una práctica que hace parte de la idiosincrasia popular de no descartar objetos usados, con el propósito de mantenerlos para algún posible uso más adelante, muy distinto al cual fue creado.

Recorriendo los barrios populares, afuera de los hogares o en lugares de uso comercial, fácilmente encontramos un paisaje en el que se observan escenas de reciclaje y bricolaje, como el caso de neumáticos o llantas de vehículos usadas que cumplen varias funciones, desde servir de letreros de talleres mecánicos, hasta ser usados como elementos claves de la jardinería doméstica, como señala Magyaroff, en las periferias de Bogotá …se encuentran casas fabricadas a partir de materiales reciclados: latas que funcionan como paredes, troncos de madera que funcionan como vigas o láminas de cartón que hacen las veces de puerta.

Teniendo presente estas prácticas populares, y en vez de visualizar escenas sociales concretas, la producción de Magyaroff consiste en introducir el mismo principio de reciclaje y bricolaje en sus oficios artísticos. En sus obras cuidadosamente se plantea un estado continuo y transitorio de los materiales, allí los fragmentos de marcos, pinturas, lienzos, soportes empiezan a comportarse de manera discordante con la realidad convencional, hasta el punto de producir lo que el artista nombra como artificio híbrido, es decir, un objeto hecho a partir de los residuos de su producción, cuya funcionalidad original se trastoca y se constituye en un artefacto capaz de generar diversas sensaciones e inquietudes acerca de la concepción normativa de lo que es una pieza de arte, desde la plasticidad de sus composiciones

Las obras de Magyaroff aquí reunidas quizás se puedan ubicar dentro de un amplio espectro que yace entre los dos usos más comunes de la palabra ¨pintura¨ en castellano, siendo la primera un cuadro como obra de arte, finalizado con acabados impecables y la segunda la pintura como material liquido que fluye, y termina definiendo la apariencia de casi todos los aspectos de la infraestructura del mundo habitable, de la que una obra de arte participa ocupando únicamente sus pequeñas dimensiones.

Takaaki KJ
Curador

DAVID DIAGAMA: PANTERAS Y OTRAS FIERAS DE PAPEL

Invitados hoy a las 7 p.m. a la inauguración con David Diagama, de nuestra deicima muestra del ciclo de microexposiciones en CASADUCUARA. Visita únicamente con cita previa: +57 312 590 1317.

Museografía: Estey Ducuara
Montaje y logística: Yeins Gil
Curaduría: Takaaki KJ
Corrección de estilo: Diego Cruz

TERRITORIO AUTO-SOSTENIBLE
DAVID DIAGAMA
2020
Óleo sobre papel preparado con vinilo

La escena llena de elementos futuristas y utópicos de la pintura Territorio auto-sostenible (2020) de David Diagama nos ofrece una vista extrañamente familiar.

El planteamiento de la pintura no permite mayor ambigüedad – la imagen gira en torno a una convivencia armónica entre humanos y mamíferos salvajes como el jaguar y el puma, dentro del bosque tropical donde habitan estos animales. Esta convivencia se plantea a partir de la intervención de últimas tecnologías, como el uso de la energía solar y autos aéreos equipados con un motor eléctrico.

Por otro lado, el panorama de la pintura nos hace recordar el típico paisaje de un país latinoamericano en sus territorios tropicales, contrastados en esta obra con la ¨tierra fría¨ que corresponde al segmento superior de la composición. Estos lugares son donde acuden varias familias del estrato social medio o medio-alto en los fines de semana para gozar de su descanso tropical.

Teniendo presente dicha posibilidad interpretativa, me parece importante recordar el hecho de que, en América Latina, adentrarse en una zona rural-tropical apartada de la influencia metropolitana, implica entrar en contacto con un recinto de otredad, o territorios culturales ajenos al pensamiento que rige al sector económicamente acomodado de la sociedad.

Como ha aclarado el antropólogo Néstor García Canclini (1939-), en América Latina la pluralidad cultural ha impedido que la modernización se concibiera como una progresión lineal del pasado al futuro; no donde lo moderno reemplazara lo tradicional, sino donde la pluralidad ha requerido una serie de intervenciones por parte de los intelectuales, para mediar diferentes temporalidades históricas que pertenecen a cada territorio cultural – la comunidad indígena entre otros.

Con dicho contexto latinoamericano en mente, las referencias futuristas de Diagama empiezan a inquietarnos con una serie de dudas.

¿A quiénes pertenecen estas escenas utópicas Territorio auto-sostenible? ¿Para cuándo vamos a tener una tecnología verdaderamente democratizada, sin el monopolio de alguna entidad multinacional y accesible para toda la comunidad? ¿Cómo podemos asegurar el compartimiento del territorio con los mamíferos salvajes, cuando seguimos defendiendo el nuestro frente a la necesidad de otras poblaciones culturalmente distantes? La tierra tropical nos seduce, pero una vez más, ¿de quiénes es la utopía que proyectamos a través de la pintura Territorio auto-sostenible?

TakaakiKJ,
Curador

Jean Barbato: Ecuaciones de doble incógnita

Invitados hoy a las 7 p.m. a la inauguración con Jean Barbato, de la novena muestra del ciclo de microexposiciones en CASADUCUARA. Visita únicamente con cita previa: +57 312 590 1317.

Museografía: Estey Ducuara
Montaje y logística: Yeins Gil
Curaduría: Takaaki KJ

 

JEAN BARBATO

ECUACIÓN DE DOBLE INCÓGNITA (2020)

Más allá de su interés en negociar el limite entre lo real y lo ficticio, las recientes obras de Jean Barbato nos conducen a un plano de anormalidad, donde a los objetos de uso cotidiano se le aplica una deformación contundente que, de manera irreversible, niega su funcionalidad e integridad visual como un trabajo de diseño industrial.

Barbato interviene objetos en su entorno diario, los cuales en su mayoría son elementos que, en el transcurso de la segunda mitad del siglo XX han adquirido una nueva identidad como mercancías de producción masiva, dejando atrás sus legados artesanales. Teniendo presente dicho antecedente, las piezas de Barbato desafían nuestra percepción cotidiana, pues éstas ponen en interrogación las estéticas usuales del consumismo contemporáneo, que han procurado la estandarización y esterilización visual –búsqueda de formas perfectas y superficies impecables– de mercancías, las cuales conformaron el lenguaje visual que dio origen al Arte Pop Estadounidense a principios de la década de 1960.

 En este sentido el trabajo de Barbato nos invita a reflexionar sobre algunos orígenes de nuestra sociedad actual, donde los objetos esenciales a nuestra cotidianidad se tienden a asociar con su materialidad cruda e incluso siniestra, más que relaciones sociales inmediatas a las que sus circunstancias de fabricación y utilización estaban estrechamente ligadas. Con su postura critica el artista nos hace entrever un plano visual donde la única manera de existir es estar impecable y autoreferente, o donde el impulso por normalización y la segregación de la ¨locura¨ –tomando prestada la expresión de Michel Foucault (1926-1984)– implícitamente han adiestrado nuestras pensamientos y comportamientos diarios.

Takaaki KJ, Curador

Artistas seleccionados: Convocatoria: Bogotá a Tokio

Estimadas y estimados artistas, 

Durante el tiempo de cuarentena  trabajamos tratando de que  coincidan la apertura y el calendario de los espacios de exposición en Tokio y la reactivación de vuelos internacionales. Debido a que aún no hay completa certeza, nos vemos obligados a postergar la muestra en Tokio hasta el siguiente año.

En diciembre de este año realizaremos una muestra del proyecto Bogotá en Tokio con todos los artistas seleccionados, en la sala expositiva de CASADUCUARA (casaducuara.com), Bogotá. Dicha muestra se acompañará virtualmente con investigadores de Tokyo University of Arts, quienes dialogarán con los seleccionados en sus charlas.

A continuación presentamos la  lista de artistas seleccionados.

Agradecemos su paciencia y comprensión.

Jennys Obando
Takaaki KJ